¿Qué es el duelo?

El duelo es un periodo de adaptación que permite restablecer el equilibrio emocional roto con la muerte de un ser querido, pero también va ligado a una separación afectiva, al desempleo, a una enfermedad…

La pérdida de un ser querido es un acontecimiento muy estresante que todo tendremos que afrontar a lo largo de nuestra vida.

Las personas que acuden a mi consulta durante un duelo suelen presentarse con sentimientos de tristeza, de rabia, impotencia y a menudo con pensamientos obsesivos en torno a la pérdida.

Es necesario dotar al cliente con herramientas para poder elaborar la pérdida, para que pueda transitar la emociones.

Cuando se trata de la muerte de un ser querido trato de promover la despedida por un lado y el valor de la presencia de esa persona en su vida.

¿Qué podemos hacer para transitar un duelo?

Hay herramientas especificas muy eficaces, por ejemplo: escribir una carta de despedida al ser querido, narrándole todo lo que le hubieras querido decir, pero no pudiste, en el caso de que  sientas que te quedan cosas por decir.

Otra herramienta muy eficaz es confeccionar un álbum de recuerdos, donde podamos recoger fotos especiales de la vida de nuestro ser querido, también podemos personalizarlo con frases que él/ella dijera habitualmente, con la letra de alguna canción que le gustara o que nos evoque algún recuerdo especial.

Es importante explicar porque queremos añadir ese recuerdo, esa foto en especial y lo puedes escribir al lado de la foto, la canción o el recuerdo.

Este álbum se puede hacer sólo/a o en familia, en especial si cuesta hablar del tema entre los familiares.

En casos de ruptura sentimental, enfermedad, pérdida de empleo, hay que tratar de colocar la pérdida en su lugar, es decir, que la persona pueda seguir adelante con su vida de una manera satisfactoria dejando un espacio para el dolor que le produce la nueva situación.

En estos casos hay que trabajar para permitir sentir las emociones que pudieran surgir, como dolor, ira y paralelamente enfocar la terapia hacia el futuro deseado del cliente.

Recordad esta frase:” No hay camino para escapar, únicamente hay camino para seguir adelante”  Y empezad a caminar, poco a poco, pero hay que empezar.

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